Este debe ser el año de las grandes transformaciones
en el amor. Toda relación que se tambalee que no acabe
de funcionar o que circunstancialmente esté aparcada
será reconducida o finiquitada de manera drástica
y fuerte. Los sentimientos profundos moverán montañas
y quedarás a expensas de ver complacido esta reestructuración
que tus sentimientos piden a gritos.
Por lo tanto se prevén cambios en el amor, rupturas
que pueden ser más o menos dolorosas pero que nacerán
de inseguridades y de poco afecto, podríamos decir que
toda duda se saldará en ruptura y que cualquier unión
que se produzca este año tendrá una carga de sentimientos
muy grande.
Eso no quiere decir que si no tienes pareja no vayas a tener
relaciones, cuidado, porque con estas situaciones es muy fácil
que aparezca tu media naranja así de buenas a primeras,
cosa que resultará gratificante y además te costará
poco mantener la relación con una gran estabilidad.
Debes evitar las tensiones bruscas en el seno familiar, tanto
con la pareja como con los hijos, ya que podrías llegar
a través de estas situaciones a perder los nervios de
una forma casi total. Buen año para corregir errores
que hayas podido cometer en relaciones que por tu culpa no han
funcionado como debieran, pero que a través de una profunda
reflexión y posterior reestructuración pueden
funcionar a las mil maravillas.
Los signos que mejor se adaptan a estas exigencias propias
de este año son los signos de Piscis, Cáncer y
Capricornio
Los signos que se adaptan mejor a tus exigencias amorosas este
año serán los Acuario, los Géminis y los
Leo.